Industria

 

En la industria de la cosmética, debido a las limitadas posibilidades para el uso de conservantes, es necesaria una producción con muy bajo contenido de microorganismos.

 

Algunos ejemplos de aplicación en procesos: aceites etéreos, resinas y terpenos, cremas, champús y lociones, aguas para el rostro y cabellos, aceites para la piel y para el baño.